La Junta cruza una línea peligrosa
- Rastrea Asociación
- hace 1 día
- 1 Min. de lectura
Hoy en Andalucía hemos cruzado una línea peligrosa. La Junta concede premios al mérito medioambiental a asociaciones cuya actividad principal consiste en criar, gestionar y mantener animales… para después matarlos por entretenimiento. Sí. Eso ahora se llama mérito ambiental.
Mientras voluntarios, científicos y asociaciones conservacionistas restauran hábitats, recuperan especies y financian proyectos con su propio dinero, la Administración decide premiar a quienes mantienen fauna como recurso recreativo.
No confundamos conceptos. Tener el campo “ordenado”, alimentar animales y garantizar que haya suficientes ejemplares para la próxima temporada de caza no es conservar naturaleza. Es gestionar un negocio recreativo.
Y convertirlo en ejemplo ambiental solo puede entenderse desde una lógica:
intereses políticos.
cálculo electoral.
captación de voto rural organizado.
La naturaleza no puede convertirse en moneda política. Porque cuándo matar animales por hobby recibe un premio ambiental, el problema ya no es ecológico. Es ético. Y profundamente institucional.
La conservación no consiste en preparar la vida salvaje para el disparo. Consiste en protegerla.





Comentarios