Balance del Proyecto de Reintroducción de la Lechuza 2024-2026
- Rastrea Asociación
- hace 23 horas
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Continuamos desarrollando el programa de conservación y reforzamiento poblacional de la Lechuza común (Tyto alba) en la Serranía de Ronda, una iniciativa iniciada en 2024 con el objetivo de contribuir a la recuperación de esta emblemática rapaz nocturna.
Durante las temporadas 2024, 2025 y 2026 se han liberado un total de 29 ejemplares mediante la técnica de hacking o crianza campestre, correspondiendo 19 ejemplares a las dos primeras temporadas y otros 10 a la campaña de 2026.

Esta técnica permite que los jóvenes completen su desarrollo en estructuras instaladas en el medio natural, reduciendo al mínimo el contacto humano y favoreciendo su adaptación al territorio antes de alcanzar la independencia.
Todos los ejemplares han sido identificados mediante anillas científicas oficiales y han permanecido sometidos a protocolos de alimentación, vigilancia sanitaria y seguimiento mediante cámaras. El proyecto cuenta además con la participación de un equipo multidisciplinar integrado por profesionales de diferentes ámbitos ambientales y veterinarios.
Seguimiento científico en Alpandeire
Paralelamente al reforzamiento poblacional, hemos desarrollado un programa de censos nocturnos en el término municipal de Alpandeire, mediante estaciones de escucha, observación y utilización de reclamos bioacústicos.
Los censos realizados hasta el momento no han permitido confirmar la presencia de ejemplares establecidos de lechuza común. Sin embargo, sí se ha constatado la presencia de otras rapaces nocturnas, especialmente Autillo europeo (Otus scops) y Cárabo común (Strix aluco).
La ausencia de detecciones de lechuza no puede considerarse un fracaso del proyecto, ya que los ejemplares jóvenes presentan una importante capacidad de dispersión y pueden recorrer grandes distancias antes de establecer definitivamente sus territorios.
Ciencia ciudadana y participación local
Uno de los resultados más positivos del proyecto ha sido la implicación de los vecinos de las zonas próximas a las estaciones de hacking.
Su colaboración ha permitido obtener información sobre los primeros vuelos, desplazamientos, posaderos y permanencia de las jóvenes lechuzas una vez abandonadas las instalaciones, complementando el seguimiento realizado por el equipo de RASTREA.
Esta colaboración constituye un excelente ejemplo de ciencia ciudadana aplicada directamente a la conservación de la biodiversidad.
Agricultura y lucha contra los rodenticidas
Otra de las líneas fundamentales del proyecto es la sensibilización del sector agrícola sobre los efectos que pueden provocar los rodenticidas anticoagulantes sobre las rapaces nocturnas. Las lechuzas pueden intoxicarse secundariamente al consumir roedores que previamente han ingerido estos productos.
Como alternativa, hemos promovido sistemas de control más selectivos y hemos hecho entrega al Ayuntamiento de Alpandeire de 25 jaulas trampa de captura en vivo, destinadas a agricultores interesados en reducir o sustituir el empleo de rodenticidas.
La propia Lechuza común constituye, además, un extraordinario controlador biológico natural de las poblaciones de roedores.
Un proyecto con vocación de futuro
Desde RASTREA consideramos fundamental dar continuidad al programa durante los próximos años, ampliando los censos hacia zonas agrícolas y ganaderas abiertas, instalando nuevas cajas nido y estudiando sistemas avanzados de seguimiento mediante radioseguimiento o dispositivos GPS de bajo peso.
También se plantea continuar trabajando sobre reforzar las campañas de sensibilización y los acuerdos de colaboración con propietarios y explotaciones agrícolas y ganaderas.
Después de 29 lechuzas liberadas desde 2024, el trabajo continúa.
Nuestro objetivo final no es simplemente liberar ejemplares, sino conseguir algo mucho más importante:
Que la lechuza común vuelva a establecer una población reproductora estable en la Serranía de Ronda.
Desde RASTREA agradecemos especialmente la colaboración de las administraciones públicas, centros de recuperación y cría, ayuntamientos, profesionales, entidades conservacionistas y, muy especialmente, de los vecinos y los voluntarios que están haciendo posible este proyecto.
Conservación, seguimiento científico y participación ciudadana para devolver la lechuza común a nuestros campos y pueblos.



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